Fotografía de Bodas

Las bodas. Esos eventos tan soñados, planeados y especiales. Esos “momentos Kodak” que queremos capturar de la mejor manera para revivir en cada aniversario.

Sin duda alguna, un enlace nupcial es el evento social más complejo y de mayor responsabilidad para un fotógrafo. En un día se combinan foto documental, de detalle, de retrato y, por qué no, hasta una pequeña editorial de moda.

La novia es la gran protagonista de la historia que se entreteje en una jornada llena de emociones. Para mí es un privilegio poder acompañarla desde su arreglo, compartir sus nervios, las lágrimas de sus familiares que la han visto crecer y que viven con ella la llegada de esa fecha. El humor y la camaradería de la corte de honor. La dulzura de los pajecitos y la belleza de las flores que perfuman y dan un toque dulce a las manos de la novia y llenan de encanto el sitio anfitrión.

¿Y qué decir del novio cuando ve a su prometida vestida de novia por primera vez?

Disfruto capturar esas emociones e instantes espontáneos.

Amo la moda y disfruto mucho la sesión de retrato con mis novios, hacer que luzcan increíbles, pero sin dejar a un lado la diversión y el romanticismo del enlace.

Cada boda y cada pareja son diferentes y, por mucho que sus protagonistas se hayan imaginado ese día, siempre tendrá momentos que sorprenderán. Mi reto siempre es estar ahí para guardar esa mirada, esa sonrisa, esa alegría. Narrar esa historia de vida con tanta dedicación, honestidad y autenticidad como si fuera la mía.

Las horas pasarán volando, la comida se consumirá, el baile terminará, pero lo que quedará para la eternidad serán sus fotos. Les diré lo que siempre le comento a mis novios cuando nos entrevistamos: el presupuesto es importante pero, sin duda alguna, elijan a su fotógrafo por el estilo con el que quieren que su historia sea inmortalizada. Para mí será un placer -y un honor- ser parte de ella.

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